Quién inventó la guitarra: historia y nuestro legado

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Nosotros, Mariano Conde padre e hijo, queremos compartir contigo una historia que no es solo personal, sino parte del corazón mismo de la cultura española: la historia de la guitarra. Preguntarse quién inventó la guitarra es, para nosotros, más que un hecho histórico; es una invitación a entender el largo camino de tradición, pasión y oficio que hemos tenido el privilegio de custodiar y continuar.

El origen de un sueño compartido

Desde hace más de un siglo, nuestra familia ha tenido la fortuna de formar parte de la evolución y perfección de la guitarra española. La verdad es que nadie puede atribuirse exclusivamente la invención de la guitarra. Este instrumento es fruto del trabajo colectivo de muchas generaciones, culturas y artesanos que, a lo largo del tiempo, han ido tallando, afinando y haciendo vibrar esta voz de madera y cuerdas.

La guitarra que construimos hoy tiene su raíz en lo que un día fueron rudimentarios instrumentos de cuerda —las vihuelas— y otras formas que coexistieron en la península ibérica, moldeadas por la influencia árabe y europea. El legado del maestro Antonio de Torres en el siglo XIX nos marcó profundamente, fijando estándares y formas que nosotros seguimos defendiendo con orgullo.

La magia que nos une con el instrumento

Podemos decir que la guitarra habla porque la escuchamos, porque conocemos cada milímetro de su construcción. La boca, esa abertura mágica en el centro de la tapa armónica, es nuestro punto de encuentro con el instrumento: la respiración entre la madera y el aire. Para nosotros, ese detalle es fundamental: debe ser perfecta, ni muy grande ni muy pequeña, pues en esa medida radica la voz única de cada guitarra.

Cada día trabajamos con la madera como con un viejo amigo, reconociendo su carácter y adaptándonos a ella. Elegimos las maderas más nobles, seleccionamos el barniz que mejor proteja sin impedir su voz y cuidamos cada detalle, desde la roseta que adorna la boca hasta las varetas internas que le dan vida al instrumento.

La guitarra como puente entre generaciones

Pero sobre todo, creemos que la guitarra es un puente. Nos une a nosotros, a quienes tocaron antes y a quienes tocarán después. Cuando vemos a los grandes maestros flamencos y clásicos tomar nuestras guitarras, sabemos que no solo están tocando madera y cuerdas, sino siglos de cultura, pasión y oficio.

Nosotros, padre e hijo, somos parte de esta cadena que no se rompe ni con el tiempo ni con los cambios. Por eso, cada guitarra que construimos lleva nuestra huella y nuestra alma, porque sabemos que cuando suena, también habla por nosotros y por toda una historia que queremos cuidar y seguir contando.

Conclusión: un legado vivo

Al final, la guitarra no tiene un solo inventor: la hemos inventado y reinventado todos los que la hemos amado y trabajado con pasión. Desde la primera generación, nuestro tío abuelo y fundador Domingo Esteso, hasta su alumno más aventajado Mariano Conde Salamanca (Mariano I), y nosotros, Mariano Conde Cavia (Mariano II) y Mariano Conde Navarro (Mariano III), cuatro generaciones desde 1915 seguimos manos a la obra con humildad y orgullo, manteniendo viva una tradición más viva que nunca, plasmando en cada instrumento el alma que nace de la madera y la emoción que solo la guitarra puede transmitir.

Este es nuestro legado y nuestra esencia. Con cada guitarra que construimos y entregamos, reafirmamos que la historia de la guitarra es también la historia de nuestra familia: un legado que seguimos cultivando juntos, en cada nota que suena y en cada alma que vibra con ella.